martes, 18 de mayo de 2010

Supuestos "espirituales"

Hola amados, hoy estuve pensando lo fácil que es lastimar a las personas, con nuestras actitudes. En estos días vinieron personas que se decían muy espirituales, pero con sus hechos, dejaron en claro sus frutos de la carne (gálatas 5: 19-21) antes que los frutos de espíritu (gálatas 5: 22-24). Muchas veces nos creemos tan espirituales, que no cumplimos con la palabra de dios, en nombre de nuestra “espiritualidad”, hace unos días miraba un video sobre uno de estos “lobos vestidos de ovejas”, este personaje siniestro, al terminar su vida después de todo el daño que había hecho, le preguntaron si se arrepentía de algo y el sin vergüenza dijo: llegue a tal conocimiento de dios, que no tengo que rendirle cuentas!!!... Increible pero es asi. Amados, a veces debemos leer un poco más allá de lo que nos dicen que leamos, dice gálatas 5:25: Si vivimos por el espíritu, andemos también por el espíritu. No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros… y sigue en el capitulo 6: Hermanos, si alguno fuere sorprendido en alguna falta, “vosotros” que sois espirituales, restauradles con espíritu de mansedumbre, considerándote a ti mismo, no sea que tu también seas tentado. Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo. Porque el que se cree algo, no siendo nada, a si mismo se engaña. Así que cada uno someta a prueba su propia obra… Y en 1 corintios 3: 3:…porque aun sois carnales; pues habiendo entre vosotros celos, contiendas y disensiones,¿ no sois carnales, y andáis como hombres?... En estos dias estas personas lastimaron a gente que yo quiero mucho, lo unico que espero es que puedan estudiar las escrituras y conocer realmente a dios, que no tengan que torcer la palabra, para decir, que lo que estan haciendo es de dios, cuando lo unico que estan haciendo es alimentar su “EGO” … Dios los bendiga!, hasta otra!! (archivo de nuestro facebook)

domingo, 16 de mayo de 2010

Cristianos radicales

hola soy Jose, queria explicar el porque llamar este sitio de esta manera, lo llamamos asi por la necesidad de radicalizarnos!!! la palabra “radical" viene del latín “radix” y significa raíz o base. Volver a las bases de un cristianismo que hoy se ha desvirtuado, la liviandad y carnalidad expresada en la iglesia hoy, es causa de que dios alla despertado en su pueblo, la necesidad de volver a las bases, de tomar las escrituras tal y como son y no torciendolas a nuestras propias concupiscencias (deseos y pasiones). Hoy se cree mas en lo que dice tal o cual ministro, que lo que dice la palabra, Pablo ya le advertia sobre esto a Timoteo en, 2 Timoteo 4: 3 y 4: Porque vendrá tiempo cuando no sufrirán la sana doctrina, sino que teniendo comezon de oír, se amontonaran maestros conforme a sus propias concupiscencias, y apartarán de la verdad el oido y se volveran a las fábulas... 2 Timoteo 3: 1-5: Tambien debes saber esto: que en los postreros dias vendran tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de si mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, AMADORES DE LOS DELEITES MAS QUE DE DIOS, que tendran apariencia de piedad, pero negaran la eficacia de ella; a éstos evita...... Mateo 23: 5-7: ...antes hacen todas las cosas para ser vistos por los hombres. Pues ensanchan sus filacterias, y extienden los flecos de sus mantos; y aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas, y las salutaciones en las plazas, y que los hombres los llamen: RABI, RABI.... Amados necesitamos volver a las bases, a un llamado "santo" al servicio, comprendamos que servir, no es ser el mayor, sino el menor, Que no hay GRANDES SIERVOS DE DIOS, sino simples siervos de un GRAN DIOS... como dice una cancion muy linda,: "QUE ESTE A LA MESA COMO EL QUE SIRVE, CAMBIA MI CORAZON"... Buenos dios le bendiga, espero que dios les ponga en su corazon la inquietud de volver a las bases de nuestra fe!. Les comparto un video que es de gran bendicion en nuestras vidas.. dios los bendiga, hasta otra...( articulo de nuestro faceboock, cristianos radicales)... Jose, Pao, Gaby y Lukas.

viernes, 5 de marzo de 2010

arriesgar todo por obedecer a dios!!!



C.T. Studd salió de Inglaterra en Febrero, 1885, rumbo a la China. Tenía 23 años
de edad, e iba a predicar el evangelio con el grupo misionero de Hudson Taylor.
Antes de salir, habló privadamente con Hudson Taylor, informándole que su padre
le había heredado una fortuna de unos $2,500,000 dólares, y que el testamento
indicaba que al cumplir los 25 años de edad, podía tomar posesión de ese dinero.
Sin embargo, su lectura de la Biblia le había conducido a unas conclusiones
definidas. Jesucristo había dicho, “Vended lo que poseéis, y dad limosna,” (Lucas
12:33) y “No os hagáis tesoros en la tierra.” (Mateo 6:19.) Los cristianos después
de Pentecostés habían hecho esto: “Todos los que habían creído estaban juntos, y
tenían en común todas las cosas; y vendían sus propiedades y sus bienes, y lo
repartían a todos según la necesidad de cada uno.” (Hechos 2: 44-45.) Finalmente,
Jesús había exhortado a un joven rico, diciendo, “Una cosa te falta: anda, vende
todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme,
tomando tu cruz.” (Marcos 10:21.) A C.T. Studd le parecía que estas obligaciones
se aplican igualmente a los discípulos modernos como a los que habían oído las
palabras de los labios de Jesús. Por tanto, a la luz de la Palabra de Dios, C.T.
había decidido dar toda su fortuna a Cristo, aprovechando la oportunidad dorada
de hacer lo que el joven rico no quiso hacer.
No fue una decisión apresurada. Hudson Taylor le recordó que no podía hacer
nada por dos años, hasta que tuviera los 25 años de edad, y que no tenía que
tomar una decisión final hasta entonces. Pero esto no era una emoción pasajera
para C.T. Se trataba de simplemente obedecer la Palabra de Dios.
Pasaron los dos años, y C.T. se encontraba en la ciudad de Chungking, China.
Escribió en su diario, “Un día yo estaba leyendo...
donde Cristo habló con el joven rico. Entonces Dios me hizo recordar los votos que
le había hecho. Unos días después llegaron unas cartas del banco para decirme
cuánto había heredado. Dios me dijo lo que tenía que hacer. Entendí en ese
momento por qué me habían mandado a la ciudad de Chungking. Necesitaba
firmar una carta poder, y se requería la firma de un oficial de la reina de Inglaterra.
Fui al Consul, pero cuando vio los documentos, dijo, ‘No los firmaré.’ Finalmente
me dijo que me iba a dar dos semanas para considerar la decisión, y si todavía
estuviera decidido, los firmaría. Al fin de las dos semanas regresé, los firmó el
oficial, y los documentos salieron. Dios ha prometido devolver cien veces más de lo
que le damos a él, y eso es un porcentaje maravilloso de 10,000 por ciento.”
C.T. calculó que su herencia era 29,000 libras. Cada libra era 7.3 gramos de oro
puro. El total eran unos 212 kilos de oro.
Decidió empezar con dar 25,000 libras. Un día memorable, el 13 de enero de 1887,
mandó cuatro cheques de 5000 libras cada uno y cinco cheques de 1000 libras
cada uno. Así como un hombre de negocios hace sus inversiones en las mejores
acciones, C.T. invirtió en el Banco del Cielo. En su testimonio público decía que
esta inversión es la más segura en el mundo, porque Dios garantiza dar cien veces
más en esta vida, sin contar lo de la venidera.
Mandó 5000 libras a D.L. Moody, con que el Sr. Moody estableció el Instituto
Bíblico Moody en Chicago para preparar a los predicadores del evangelio. Mandó
5000 libras a Jorge Müller, indicando que 4000 era para misiones y 1000 para su
orfanato. Mandó 5000 libras a Jorge Holland para ayudar a los pobres en Londres.
Y mandó 5000 libras a Booth Tucker para el Ejército de Salvación en la India. Este
cheque llegó exactamente el día después que habían orado toda la noche por
nuevos obreros para reforzar la obra. Se usó para enviar 50 nuevos misioneros.
Después dio otros miles de libras para la obra misionera en la China, reservando
3,400 libras para regalarle a su novia en el día de su boda. Pero ella le dijo,
“Carlitos, ¿qué dijo el Señor al joven rico? Véndelo todo. Pues vamos a empezar
nuestro matrimonio con las cuentas liquidadas.”
Se sentaron y escribieron la siguiente carta al General Booth, fundador del Ejército
de Salvación:
Mi querido General, Estamos muy tristes porque acabamos de oír de la
enfermedad grave de su esposa, y nuestros corazones se llenan de una profunda
simpatía. No puedo decirle cuántas veces el Señor me ha bendecido a través de
leer sus escritos en su publicación “The War Cry” y en sus libros. Y ahora
queremos enviar adjunto un cheque por la cantidad de 1,500 libras. Otras 500
libras hemos enviado al Hermano Tucker para su regalo de bodas. Además estoy
informando al banco para que venda nuestra última inversión de 1400 libras y
mandársela a usted. De aquí en adelante nuestro banco está en el Cielo. Ya ve, no
obstante la gran seguridad terrenal del Banco de Inglaterra, tenemos temor de que
se quiebre en el día del juicio final. Y hemos tomado este paso de acuerdo con una
referencia a la Palabra de Dios, y el mandato de Jesucristo, quien dijo, “Vended lo
que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan.” Además dijo,
“Si me amáis, guardad mis mandamientos.” Y otra vez dijo, “El que dice: Yo le
conozco, y no guarda sus mandamientos, el tal es mentiroso.”
Podemos dar gracias a Dios por su gracia, que hemos hecho esto “no por fuerza,
sino voluntariamente” y de todo corazón.
Alabado sea el Señor. Amén. Y también damos gracias a Dios que ahora hemos
llegado a esa posición de: “No tengo plata ni oro.”
Ahora esta ofrenda no viene de parte mía, porque me enseñaron que la Biblia dice,
“si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado
la fe, y es peor que un incrédulo.” Así que tomé todo esto, y se lo di a mi esposa
para suplir sus necesidades. Y ahora ella misma está mandando este dinero
porque estima que el Cielo es el banco más seguro, y además es muy conveniente
porque no hay problemas de cambiar cheques, sino solamente, “pedid, y recibiréis,
para que vuestro gozo sea cumplido.”
Ahora nos despedimos, querido General, deseando que el Señor le siga guiando
en esta lucha por muchos años más, juntamente con su Señora. Nuestra oración
unida de corazón es que Dios les bendiga a ustedes y a toda su familia extendida.
Ahora queda solamente un mandamiento del Señor Jesús que tenemos que
cumplir, que es: “Mas cuando tú des limosna, no sepa tu izquierda lo que hace tu
derecha, para que sea tu limosna en secreto.” Por tanto si ese portavoz suyo, la
revista “The War Cry”, quiere publicar esta carta, firmamos de esta manera: Sus
siervos en Jesucristo, Mi esposa y yo.
Otra área donde C.T. Studd y su esposa Priscila arriesgaron todo fue en la salud
de sus cuerpos. Cuando su esposa estaba embarazada por primera vez en la
China, no había ningún doctor ni enfermera cerca de ellos. ¿Debían de dejar la
obra del Señor tres meses antes de la fecha para poder estar con un doctor, y
reposar otros dos meses después hasta que Priscila pudiera viajar para regresar a
la obra? ¿Cinco meses fuera de la obra? ¡No era posible! Priscila decidió confiar
en el “Doctor Jesús”. Llegó la hora, y en su primer parto, ella misma se atendió.
C.T. hizo lo que pudo, pero no sabía nada. Otro hermano estuvo en el otro cuarto
en oración, y el “Doctor Jesús” hizo todo perfectamente.
Unos días después llegó otra misionera que sabía algo de enfermería, y empezó a
cuidar a la recién aliviada, pero entonces pobre Priscila se enfermó gravemente,
hasta que parecía que iba a morir. La misionera dijo a C.T., “Ella está totalmente
rendida, y nunca va a poder vivir en la China. Si sobrevive, usted tendrá que
llevarla a su país.”
Al oír esto, C.T. despertó de su tristeza, ansiedad y cansancio y exclamó,
“Daremos nuestras vidas aquí gozosamente, pero no regresaremos a Inglaterra
hasta que el Señor nos dirija expresamente.”
Sintió que el Señor tenía que oír y sanar porque ellos habían confiado en él. Dijo,
“Pues vamos a ungir a Priscila y pedir que Dios la levante.” La misionera no estaba
de acuerdo, y se fue para atender a otro enfermo. C.T. se hincó, y en el nombre del
Señor la ungió con aceite. Inmediatamente fue sanada. Tan notable fue el cambio
que al día siguiente, cuando llegó la misionera, ella dijo, “¿Qué ha pasado? ¡Sí
estás sana!” Priscila le dijo que C.T. la había ungido y orado, y ella dijo, “¡Pues eso
sí es maravilloso!”
Priscila tuvo cinco hijos en la China, y nunca vio a un doctor.
Dios obró maravillosamente, dándoles cuatro niñas. Muchas de las familias chinas
no dejaban a las niñas vivir, sino que las aventaban fuera de las casas para que
murieran. Dios le dio cuatro niñas a los misioneros para mostrarle a la gente una
lección.
Llamaron a la primera “Gracia”, a la segunda “Alabanza”, a la tercera “Oración” y a
la cuarta “Gozo”. La lección es que Dios ama a las niñas igualmente que a los
niños.
Les nació un varoncito, pero al nacer murió. C.T. y otro misionero llevaron el
pequeño cuerpo a sepultar. Priscila escribió, “Me dejaron sola en el cuarto. Nunca
olvidaré esa experiencia.
Me ha quedado a través de toda mi vida. Me sentí absolutamente quebrantada de
corazón, y entendí que era un asunto de ver si yo iba a ser vencida y dejar que
toda la obra misionera fuera destruida, o no. Por tanto, cuando mi esposo estaba
con el Sr. Smith, hice una marca en mi Biblia que significaba que yo iba a hacer un
pacto con Dios para no permitir que cualquier tipo de tristeza entrara a mi vida para
arruinar mi vida como misionera. No iba a permitir que mi esposo viera una tristeza
que lo iba a desequilibrar.
Cuando regresó, nunca vio una lágrima.
No se sabe cómo el Señor suplía sus necesidades, día tras día, después que
habían donado sus riquezas a varios grupos misioneros. Pero Dios les dio la
oportunidad de mostrar que es fácil suplir las necesidades de sus siervos aunque
estén en el corazón de la China, y ningún ser humano sepa su necesidad. En una
ocasión se les terminó completamente toda su comida y dinero, sin haber
esperanza de ayuda de ninguna parte. Decidieron dedicar esa noche a la oración.
Se hincaron y expusieron toda su situación a Dios por unos veinte minutos.
Sintieron un gran alivio, y se levantaron. No les pareció razonable seguir clamando
como si Dios estuviera sordo, o no pudiera entender la situación, o se olvidara de
las promesas que él mismo había dicho, “antes que clamen, responderé yo;
mientras aún hablan, yo habré oído.” El cartero les llevó una carta que decía, “He
recibido por algún motivo el mandato de Dios de enviarle un cheque por 100 libras.
Nunca los he conocido, y he oído sus nombres pocas veces, pero Dios no me
permitió dormir esta noche hasta que les hubiera mandado esto. Ignoro por qué me
mandó hacerlo. Ustedes lo entenderán mejor que yo. Aquí está el cheque, y espero
que les sea de provecho.
En Cristo, Frank Crossley.” No se habían visto ni conocido antes. Cien libras valían
aproximadamente 9,000 dólares de hoy.
Después de diez años en la China, y seis años en la India, la familia Studd regresó
a Inglaterra. Un día C.T. vio un anuncio que decía, “Los caníbales quieren
cristianos”. Entró para ver quién había puesto tal anuncio, y escuchó el mensaje de
un hombre que había viajado por toda África central. Les dijo que muchos
exploradores, cazadores, árabes, comerciantes, oficiales y científicos habían ido,
pero que no había ningún predicador del evangelio en esos lugares. C.T. pensó,
“¿Por qué no han ido los cristianos?” Dios le contestó, “¿Por qué no has ido tú?”
C.T. dijo, “Los doctores no lo permiten,” porque era asmático. Vino la respuesta,
“¿No soy el mejor doctor? ¿No te puedo hacer llegar allá? ¿No te puedo cuidar?”
Aunque no tenía dinero, hizo el plan de ir al Sudán, a 1500 kilómetros al sur de la
capital Khartoum. Unos hombres de negocios se pusieron de acuerdo en pagar sus
gastos, pero cuando oyeron que el doctor lo había prohibido estrictamente,
quitaron su apoyo. C.T. sufría de asma crónica, y solamente podía dormir entre las
2 am y 4 am de la mañana. Tampoco su esposa Priscila estaba de acuerdo. Ella
escribió, “La salud de Carlitos es un desastre, y cualquier movimiento provoca un
ataque de asma.”
Solo había un trayecto: de arriesgar TODO por obedecer a Dios. Como joven había
abandonado una carrera universitaria para ir a la China. Estando en la China había
abandonado su herencia de más de dos millones de dólares. Pero ahora, a los 52
años de edad, estaba dispuesto a apostar su propia vida, y contarse con “Bernabé
y Pablo, hombres que han expuesto su vida por el nombre de nuestro Señor
Jesucristo.”
Dijo a los hombres de negocios, “Señores, Dios me ha llamado, e iré. Abriré
brecha, aunque mi tumba sea solamente un escalón que los jóvenes puedan
pisar.”
Su barco iba a salir dentro de tres semanas, y no tenía dinero. Todos sabían que
C.T. iba a ir al Sudán, pero no sabían que los hombres de negocios habían quitado
su apoyo. ¿Qué les iba a decir a todos? Tuvo un pensamiento.
Era la voz de Dios. “¿Por qué no vas a ir?”
C.T. contestó, “¿Dónde está el dinero?”
Dios replicó, “¿Puedes confiar en mí para suplir?”
“Por supuesto.”
“Entonces ¿cuál es la dificultad?”
C.T. siguió predicando y haciendo sus planes como antes.
Un hombre desconocido le dio 10 libras. C.T. se llenó de gozo y fue para hacer su
reservación en el barco hasta Egipto. Aunque las diez libras no eran suficientes
para el pasaje a Egipto, mucho menos a Sudán, Dios empezó a suplir, y pudo
hacer el viaje. Salió el 15 de diciembre de 1910.


Escribió muchas cartas a su esposa, y finalmente ella pudo aceptar la decisión de
su esposo. C.T. exploró una parte del sur del Sudán en 1911, regresó a Inglaterra,
y el año siguiente salió de nuevo para empezar una base de operaciones. Con su
compañero joven, Alfredo Buxton, quiso entrar al Congo. Muchos les dijeron que
no iban a poder sobrevivir en esa zona de fiebre y caníbales. Primero Alfredo fue
atacado por la fiebre, pero sanó después de ocho días.
C.T. escribió, “La fe que solo hace lo razonable es un bastardo, pero la fe que
gozosamente intenta lo imposible, si es la voluntad de Dios, es el heredero.”
Siguieron adelante al Congo.
La fiebre africana le pegaba a C.T. tantas veces que escribió, “Probé la fiebre tanto
que la conocía de memoria. Era como ser bautizado repetidas veces por el diablo.
Una vez creí que ya me había bautizado por última vez. La fiebre aumentaba, la
debilidad prevalecía, todas las medicinas eran inútiles, y había llegado la hora de
partir, cuando recordé que la Biblia dice, “¿Está alguno enfermo entre vosotros?
Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el
nombre del Señor.” El único “anciano” era mi compañero Alfredo de 20 años de
edad. No importaba. No había aceite de olivo, ni de ningún tipo. Solamente
petróleo de la lámpara. Alfredo puso su dedo en el petróleo, ungió mi frente y oró.
¿Cómo lo hizo Dios? No lo sé, ni me importa, pero al otro día yo estaba sano. Es
posible confiar en Dios lo insuficiente, pero no podemos confiar en Dios
demasiado.”
Probablemente el sacrificio que fue más difícil que entendiéramos, fue la decisión
de ir a África sin su esposa. C.T. y Priscila habían vivido diez años en la China, y
después en la India. Cuando C.T. oyó el llamamiento a África central, ella no
estaba de acuerdo. Además ella estaba más delicada de salud que él.
La noche antes de salir en 1912, C.T. estaba sentado con Priscila y con un amigo,
el cual protestó su partida, preguntando, “¿Es un hecho que a la edad de 52 años,
usted dejará su patria, su hogar, a su esposa y a sus hijas?”
“¿Qué? replicó C.T. “Hemos estado hablando del sacrificio de Jesucristo en esta
noche. Si Jesucristo es Dios y murió por mí, entonces ningún sacrificio que yo
haga por él es demasiado grande.”
Después escribió a su esposa: “20 dic 1912. De alguna manera Dios me dice que
toda mi vida ha sido una preparación para los siguientes diez años o más. Ha sido
una disciplina dura. ¡O, la agonía! El asma ha sido una muerte diaria, día y noche.
La debilidad del cuerpo. El ser despreciado por la gente mundana. La pobreza. ¿Y
no he sido tentado? Tentado para ya no trabajar por la causa de Cristo. Doctores,
parientes, familia y cristianos: ¿quién no ha declarado que estoy tentando a Dios
porque salgo otra vez? Pero no soy yo, sino Cristo, quien me ha sostenido. Soy un
pobre gusano que Dios ha escogido para enviar al horno ardiente, para caminar
conmigo, y sacarme vivo. Ahora mismo él está derramando en mí la salud y la
fuerza y un deseo ardiente para vivir por Cristo y los hombres. ¡Gloria, gloria,
gloria! Es Jesús, el supremo, mi amor principal y mi jefe. Y ahora, mi querida
Priscila, toda esta separación será para nuestro bien, y lo que vale mucho más,
para la gloria de Dios y el honor de Cristo.
Creo con certeza que:
(1) Tu salud será restaurada.
(2) Tú serás una tea ardiendo para Jesús, más grande que antes, con mucho más
poder que yo.
(3) Nuestras hijas serán como soldados cristianos al rojo vivo, a Dios sea toda la
gloria.”
Unos días después C.T. le escribió: “Una vez más, al umbral de la obra más
grande para Jesús de nuestras vidas, los doctores te declaran débil, delicada y
más o menos desahuciada.
Humanamente hablando, tienen razón. Pero Jesús te puede devolver la vida y la
salud, y tiene una gran obra delante de ti. Necesitas el toque de Jesús. ¿No
quieres dejar a los médicos, que no te pueden sanar, y consultar a Jesús? Mi amor,
acércate a Jesús y entrégate a él. Estoy completamente persuadido que irás
alrededor del mundo conmigo, ganando miles de almas. Pero no hay otra manera
que podamos vivir, sino por la fe en Jesús. Los doctores me hubieran apresurado
hacia mi tumba hace años si yo les hubiera hecho caso. Pero vivo, y vivo por la fe
en Jesús y en el poder de Dios. Tú haz lo mismo. Yo sigo adelante, confiando en
él. Hay cosas grandes que nos esperan.”
Dios realmente hizo lo que C.T. profetizó. Aunque Priscila había estado inválida por
años, se levantó de su cama por fe, y nunca más volvió a caer. C.T. dijo,
“Seguramente Dios estaba esperando algún hecho sencillo de fe, para enviar un
ciclón de bendición. Ese ciclón pegó a mi esposa el día después que partí, y nunca
ha sido la misma mujer. Ya no tiene nada de inválida. Llegó a ser un ciclón. Dios la
llevó a los Estados Unidos, a Canadá, Australia, Nueva Zelandia, Tasmania y
Sudáfrica. Ha vivido la vida de un tornado. No piensa en otra cosa que la salvación
de las almas y el bienestar de sus hijas.”
C.T. y Priscila fundaron un movimiento misionero que se llamaba “La Misión del
Corazón de África” (Heart of Africa Mission). Esta organización después se llamó
“La Cruzada de Evangelismo Mundial” (World Evangelism Crusade), y mandaba
misioneros no solamente a África central, sino a Sudamérica, África occidental,
India, Paquistán, Nepal, Japón, Corea, Vietnam, Tailandia, Taiwán, Indonesia,
Arabia, Irán, Francia, Italia, España, y también a muchas islas.
No hemos mencionado los detalles de la vida diaria de C.T., ministrando a los
africanos en el corazón de África por veinte años, pero fue una vida de sumo
sacrificio. Se puede ver en esta ilustración la mansión donde C.T. fue criado por
padres millonarios, y la choza africana donde vivió en África.
C.T. había regalado su herencia de $2,500,000 para la obra del Señor, y antes de
su muerte, recibió $12,500,000 de donativos para la Misión del Corazón de África.
De ese dinero C.T. y su familia nunca sacaron un sólo centavo para sus propios
gastos.
“Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá
por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí.” (Isaías 6:8).

jueves, 4 de marzo de 2010

Sabiduría terrenal y de lo alto



…Nadie se engañe a si mismo; si alguno entre vosotros se cree sabio en este siglo, hágase ignorante, para que llegue a ser sabio. Porque la sabiduría de este mundo es insensatez para con dios; pues escrito está: El prende a los sabios en la astucia de ellos. Y otra vez; El señor conoce los pensamientos de los sabios, que son vanos…. 1 corintios 3:18-20

Hoy vemos como se están manejando las congregaciones que se dicen “cristianas”, usando toda clase de sabiduría humana, creyendo que con la psicología del hombre podemos agradar a dios; los hombre creen que con métodos de crecimiento empresarial podemos llegar a tener una iglesia mas grande y claro que pueden, eso no significa que tengan una iglesia comprometida con dios, que puedan llegar al conocimiento pleno, de cual sea la buena voluntad de dios. Vemos en los versículos antes citados, a Pablo refiriéndose a la sabiduría de los hombres, y vemos hoy en día en el mundo como se esta manejando psicológicamente, en todos los aspectos. Yo me crié en las calles de mi ciudad y ahí comprendí como psicológicamente se va trabajando a las personas para hacerles creer lo que quieran, en una oportunidad estaba trabajando en el sur de mi país (Argentina) mas precisamente en Comodoro Ribadavia, Chubut, y en ese lugar, (donde por encuestas es donde mas se bebe cerveza en todo el país), la gente ejerce la violencia mas que en mi ciudad (Mar del Plata), un día iba con un amigo de capital federal y hablando con unos jóvenes del lugar empezaron hacerse los malos y mi amigo me dijo algo que era muy cierto, el dijo: Estos pibes (jóvenes) no duran ni 5 minutos en mi ciudad, solo con hablar (psicológicamente) les roban hasta las zapatillas, sin necesidad de tocarles un pelo. Esas palabras hoy cobran mucho sentido al ver como aun en las iglesias se ejerce la misma psicología del mundo, Gabriel, un amigo evangelista me dijo una vez, el venia del mundo, había sido ladrón, vendía droga, etc. Me contaba de su conversión y me decía que el se creía muy inteligente (en el mundo), pero cuando tuvo su nuevo nacimiento, tuvo que desechar la sabiduría del mundo por que para con dios como nos explica Santiago 3:15 …es terrenal, animal y diabólica… por eso al nacer de nuevo, al haber creído en aquel que murió por nosotros, todo lo que antes teníamos por sabiduría no es nada y no sirve, y tenemos que aprender a vivir de nuevo, desechando lo que teníamos por sublime. Para con dios no es nada, Jeremías 9:23 y 24: …no se alabe el sabio en su sabiduría… mas alábese en esto el que se hubiere de alabar, en conocerme y entenderme… y nuestra sabiduría al ser terrenal… no puede conocer y entender a dios, porque vemos que nuestra sabiduría es solo para el mal y no puede entender a un “dios santo”. Como dice 1 corintios 1:25: porque lo insensato de dios es mas sabio que los hombres… así que teniendo una mente que es reprobada para con dios, no podemos conocerle. Amados necesitamos tener sabiduría y conocimiento de dios, para eso debemos tener en nada, “todo” lo que aprendimos en el mundo, necesitamos tener predicadores llenos de sabiduría de lo alto, sabiduría de dios, de conocimiento de la palabra, que no solamente seamos oyentes sino hacedores de ella Santiago 1:22:… pero sed hacedores de la palabra, y no tan solo oidores… porque sabemos que tenemos esas bendiciones en cristo como dice efesios 1:7- 9:…que hizo sobreabundar… en toda sabiduría e inteligencia(de dios), dándonos a conocer el misterio de su voluntad…
Así que amados, crezcamos en conocimiento y sabiduría de dios, desechemos la sabiduría del mundo, para que podamos alcanzar gracia delante de aquel que nos llamo a su luz admirable (1 pedro 2:9-10), porque como dice la palabra en Eclesiastés 12:9-12: Cuanto mas sabio fue el predicador, tanto mas enseño sabiduría al pueblo, e hizo escuchar, e hizo escudriñar… Las palabras de los sabios son como aguijones; y como clavos hincados son las de los maestros de las congregaciones, dadas por un pastor…
Amados crezcamos y conozcamos a dios.PAZ!!

José.